viernes, 11 de noviembre de 2011

Sistemas políticos han perdido la eficacia y confianza de la sociedad


Por Gabriela Godínez García

Hay una especie de perdida de eficacia de los sistemas políticos y de los gobiernos para generar resultados de beneficios públicos, siendo un  problema muy complejo con diversas aristas, que están generando una peligrosa desconfianza en la política que podría acompañarse en el desencanto inclusive en la democracia, señaló Héctor Raúl Solís Gadea, coordinador general académico de la Universidad de Guadalajara.

Agregó que esta situación se vería acompañada de la desconfianza en el sistema de partidos, en las elecciones y generaría una sensación de agravio con respecto al comportamiento de la clase política; esto se ha podido medir en las encuestas como la realizada por Latinobarómetro, que indica que más del 60 por ciento de los ciudadanos en América Latina preferirían un régimen de corte autoritario si les garantiza niveles mínimos de bienestar.

“La política deja mucho que desear y no nos podemos sentir satisfechos de los sistemas políticos de gobierno”, sin embargo consideró, que sería peor que desapareciera la política por que sería la desaparición de la libertad y tendríamos un régimen donde se nos impondría por la vía de la fuerza una determinada forma de pensar, apuntó el especialista.

El también académico, señaló que es necesario por lo tanto, que piensen en reintegrar a la ciudadanía para generar orden y estabilidad, a partir de reconocer la libertad y capacidad de logro social y generar beneficios, por lo que las viejas máximas de la filosofía de Aristóteles y Platón están más vigentes que nunca.

Por lo que dijo que para reconstruir la confianza de los ciudadanos en la política será necesario tener disposición a la participación, a la exigencia por parte de la sociedad, la movilización y hacer respetar los valores y derechos, aunque no cree que de manera espontánea el sistema político vaya a cambiar sustancialmente y orientarse al bien publico.

Será resultado de un proceso continua, que podrá durar mucho tiempo y que implica la maduración de la sociedad y  reconocer que deben disponerse a participar de otra manera e informarse; lo que será difícil debido a que la gran mayoría de los mexicanos no tiene condiciones para ejercer su libertad política, iniciando en la educación y que sería la clase media quien debería actuar de manera más clara.

La desconfianza en la política no es un tema nuevo, ya que desde hace mucho tiempo se ha manejado que ha perdido su esencia, dijo,  si se concibe como la idea de ponerse de acuerdo, dialogar y participar atendiendo el bien público y procurando el desarrollo social; habiendo actualmente una suerte de desencanto, de perdida de la fe y confianza en este sistema, señaló el especialista.

Añadió que el hecho de que progresivamente han ido prevaleciendo más los intereses privados, que los orientados al bien público; por lo que reconoció que la desesperanza se dio plenamente en el periodo de entre guerras mundiales y en algunos países de manera clara después de la segunda Guerra Mundial.

En nuestro país tuvimos varias décadas de crecimiento con un sistema político que dijo si bien no era democrático, tampoco era dictatorial ya que repartía beneficios de forma limitada, alcanzando a depositar en la gente la creencia de que iban a mejorar sus condiciones sociales, siendo la época que califico como “El milagro mexicano”.

El quiebre en la confianza en la política en México comenzó en el 68, que coincide con un quiebre en el mundo con la caída del Muro de Berlín y la sustitución de formas de gobernar que eran autoritarias, cambiando al capitalismo, que no favorecen el desarrollo de una política de masas.

El desencanto por lo tanto se ha generado, gracias al individualismo y que no ha habido mecanismos que equilibren esta situación, girando la política en intereses privados y que progresivamente han dejado de lado la vida social y los intereses generales.

“El ciudadano no percibe que pueda incidir en los resultados de las políticas públicas, en las decisiones de los  por un sistema político que es autorreferente, que se preocupa simplemente por preservarse en el poder”, dijo.

Con relación a los acciones anticipadas a las elecciones, señaló que es parte de vivir en un régimen de libertades y que es inevitable que sucedan por lo que sería necesario revisar si conviene o no reglamentar los actos anticipados de campaña y que es parte de esta democracia “desarreglada”, inmadura que ha propiciado que se desemboquen las ambiciones.
Esta situación viene desde hace muchos años, Fox se adelanto muchos años, López Obrador no ha dejado de estar en campaña, el gobernador del Estado de México enrique Peña Nieto desde hace mucho esta muy activo políticamente, por lo que ha sido un tema muy debatido ya que en vez de comprometerse empiezan a trabajar en búsqueda de un próximo puesto.

El dato. Latinobarómetro 2010, indicó que sólo 45 por ciento de la población de México otorga su respaldo a la democracia, situándonos entre los más desencantados de América Latina.



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